Las principales dificultades presentadas por estos estudiantes, difieren según el grado de discapacidad y resto visual que tengan. Igualmente de su afiliación o no afiliación a la Organización Nacional de ciegos (ONCE), ya que en base a ello, podrán disponer de mayores o menores ayudas tanto técnicas, como económicas.
Las dificultades más significativas con las que se encuentran son:
Para dar respuesta a estas necesidades, existe también un programa específico dirigido hacia estos estudiantes, englobando las siguientes actuaciones:
a) Realización anual de una convocatoria de becas propias para “alumnos colaboradores” de sus compañeros con dificultades visuales.
Las obligaciones de estos colaboradores, que deberán ser del mismo curso y grupo son las siguientes:
Estos colaboradores podrán recibir algún tipo de beca según la convocatoria. b) Mayor información y sensibilización entre el profesorado (envío de cartas informativas con recomendaciones y consejos de la ONCE) y demás personal universitario.
c) Conexión con diferentes servicios de la propia Universidad. Vicerrectorado de infraestructura, Jefes de Servicios o responsables para la eliminación de barreras, mejora en los ascensores, nuevas rampas de acceso, etc.
d) Entrega de cuadernos autocopiativos a los colaboradores y de pegatinas autoadhesivas para la reserva de puestos delanteros.